lunes

29 / 11 / 2009 , 5:43 AM



Estaba en camino al centro del sol, cuando perdí mis alas y caí entre la multitud.

Ellos me llevaron a un agujero en la tierra, y me enterraron, donde nadie puede ver y nadie estaría por ahí.

Soy un virus, vivo en silencio.

Estaba en camino a la ciudad de las nubes, cuando perdí el juicio y tuve que establecerme. Entonces tuve un sueño de una isla en el mar, donde nadie sobrevive y nadie puede escuchar los gritos.

Y pienso justo como los paganos, en nuestros pies creemos, en Dios. Y con un paso, dos pasos, tres pasos hacia el cementerio, en la carretera principal para recordar. Nunca voy a olvidar este dia. Sueño.